Con la ayuda del Comisario Jim Gordon y del nuevo y dedicado Fiscal de Distrito, Harvey Dent, Batman se propone acabar de una vez por todas con el crimen organizado de Ciudad Gótica.
Al principio ese triunvirato resultó efectivo, pero una creciente ola de crímenes - provocada por un cerebro criminal conocido como El Joker - cada vez es peor, hasta llegar al punto en que Ciudad Gótica queda sumida en la anarquía.
Eso fuerza más que nunca al Caballero de la Noche, a estar al borde de que sus acciones crucen el delicado límite de ser las de un héroe o las de un justiciero.